jueves, 24 de julio de 2014

Anónimo de la semana (III): Ángel GB


Vivian Maier


La almadraba
Quedé, irremediablemente, unida a ti
siempre anhelante de sentir tu alma,
mientras la felicidad, efímera como los atunes,
se empeñaba en tejer su almadraba
y tú, con la ventaja del pescador,
alimentabas en mí la dependencia insana
como la de la piel y el sol,
como la de los cuerpos y el oxígeno.
No reparé en las señales salvavidas,
en las salidas de emergencia,
eclipsadas por tus excusas,
por creídas tus promesas,
cegadas por la malla tupida
que deja pasar acaso lo necesario
para nadar un poco más,
siempre hacia adelante,
siempre adelante hacia tu copo.
La espuma apenas me dejó vislumbrar
tu silueta aquella tarde de julio,
adivinar tu verdadero rostro,
cuando sentí tu fuerza elevando el arte y mi cuerpo,
cuando tintaste las aguas conmigo,
cuando, al fin, cobraste tu pieza.

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