jueves, 31 de julio de 2014

Anónimo de la semana (IV): Ana García Labrac

Diane Arbus


Le dice "princesa" y nada tiene que ver
con esas analogías románticas que hacen
los preadolescentes de poco ingenio.
La llama "princesa" porque las historias de mujeres
que claudican y se montan en caballos blancos
para huir de todo (a pesar de lo cursi), siempre le han gustado.
Ese extraño encanto fugitivo que los unió desde el beso "uno".

Ella, por su parte, le dice "mi amor" cada cinco minutos.
Le dice "mi amor" cuando quiere que la mire
y también mientras caminan por calle.
Si no hay nada de qué hablar entonces,
con un dedo en la palma de su mano,
le escribe un secreto en clave morse: "mi amor".
"Mi amor" es lo que dicen sus ojos cuando le mira la boca,
"mi amor" antes de las buenas noches,
"mi amor" con la manos en su espalda.
"Mi amor" para cualquier cosa y lo dice tan bonito,
que a él le da pena contradecirla.
Y es muy raro, porque hay días
en los que no se lo cree y a la vez sí.
Cree que le quiere decir "mi amor" pero no cree que lo sea.
"Mi amor", le susurra al oído y él la abraza,
quizás es pan para hoy y hambre para mañana,
pero nadie con ganas se niega a comer
lo que tiene entre las manos.
Llamarse mutuamente era
como poner en evidencia,
las únicas dos cosas
que hacen los amores imposibles:
quererse y tenerse miedo.

***
Os recordamos que para ser Anónimo de la semana debéis postear vuestro poema en el muro de Facebook de Anónimos

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